El punto de cruz es una de las puntadas de bordado más populares, perteneciente a la familia de las puntadas cruzadas. Consiste en dos puntadas rectas y diagonales que se cruzan en el centro para formar una «X». Se puede trabajar de forma individual o en hileras, siendo un pilar fundamental del bordado de hilo contado. La regla de oro del punto de cruz es que la puntada superior siempre debe mirar en la misma dirección para garantizar un acabado uniforme y profesional.
El punto de cruz tiene una historia rica y global. La evidencia más antigua (hilo de seda sobre tela de algodón) proviene de excavaciones funerarias en el valle de Qadisha, Líbano, y data del siglo XIII d.C.
A partir del siglo XVII, su presencia se expande por todo el mundo:
El punto de cruz es inconfundible. Se identifica por su característica forma de «X», compuesta por dos puntadas diagonales de igual longitud que se cruzan en el centro. Se puede observar como cruces individuales y aisladas en un diseño o, más comúnmente, en filas y columnas que forman bloques de color y rellenan patrones completos, similar a los píxeles de una imagen digital.
Aunque es increíblemente versátil, el punto de cruz se asocia principalmente con el bordado de hilo contado sobre telas de trama regular.
Existen dos métodos principales para trabajar el punto de cruz:
Método Inglés (Puntada a Puntada):
Método Danés (Trabajo en Filas):
Los puntos relacionados son aquellos que comparten una estructura similar o se utilizan de maneras similares, pero no necesariamente se desarrollan uno a partir del otro. Tienen características en común, como la manera en la que se forman, el tipo de uso o el tipo de movimiento que requieren. Un ejemplo serían el punto de cadeneta y el punto de cadeneta torcida. Ambos puntos tienen una estructura de cadena, pero no es que uno provenga del otro, simplemente son variantes de un concepto común.
Los puntos derivados, son aquellos que evolucionan directamente de un punto base. Es decir, un punto derivado es una variación o evolución de un punto original. Este punto se modifica para crear un nuevo punto con características propias. Por ejemplo, el punto atrás puede ser el punto base, y de él derivan el punto de cadeneta con punto atrás o el punto de rejilla con punto atrás. Aquí, el punto atrás es la base que se modifica para crear variaciones nuevas.