El Stumpwork es una técnica de bordado tridimensional que crea formas elevadas sobre la tela mediante el uso de rellenos, alambre y bordado detallado. Este estilo de bordado se caracteriza por sus motivos en relieve, como figuras humanas, animales, plantas y escenas de la mitología clásica o bíblica. Los elementos elevados, llamados slips, son trabajados por separado y luego aplicados a la tela base, logrando un efecto tridimensional que añade textura y profundidad a la pieza.
Para lograr el efecto 3D, se utilizan diferentes técnicas de puntada y materiales como alambre, rellenos de lana o guata, y telas adicionales.
El término Stumpwork fue acuñado en el siglo XIX, pero su origen se remonta al siglo XVII en Inglaterra, donde fue popular durante el periodo del Renacimiento y Barroco. Se cree que tiene sus raíces en la técnica europea broderie en relief, una forma de bordado eclesiástico que data del siglo XV. Alcanzó su apogeo durante la Restauración inglesa (alrededor de 1650), coincidiendo con el reinado de Carlos II.
Inicialmente, era una técnica utilizada para decorar cofres, retratos y objetos decorativos, frecuentemente con motivos religiosos o escenas de la vida cotidiana. Era considerado un arte de lujo y solo accesible para las clases más altas.
Hoy en día, el stumpwork sigue siendo valorado por su complejidad y detalle, y ha evolucionado con nuevos materiales y técnicas.