El Punto Isabelino de Ceilán es una técnica de encaje de aguja (needlelace) que crea una banda de tejido denso y texturizado, completamente separada de la tela de fondo. Se trabaja sobre una base de puntadas de anclaje y se construye fila a fila, formando bucles entrelazados. Su característica principal es que los bucles se cruzan en una dirección específica («Z»), creando una superficie que se asemeja a un tejido de punto o una malla fina.
Identificado y reconstruido por la investigadora Jacqui Carey, el Punto Isabelino de Ceilán es una técnica documentada en piezas textiles isabelinas. Históricamente, se utilizaba para crear tallos enrollados, cubrir costuras o formar bandas decorativas estrechas. Era especialmente común trabajarlo con hilos metálicos (como el «passing» de oro o plata), ya que al ser una técnica de superficie, el valioso hilo quedaba visible y protegido del roce.
Esta puntada se reconoce por formar una tira de «tejido» independiente, anclada a la tela solo en sus extremos y bordes. A diferencia de otras puntadas de relleno, no perfora la tela en su interior. Visualmente, presenta una textura de malla o red, donde cada bucle se cruza de una manera particular (la hebra superior del cruce se inclina hacia la derecha, como en la letra «Z»). Se diferencia de un tejido porque se construye con una sola aguja e hilo.
Este punto de bordado a mano es ideal para elementos que requieren relieve y una textura rica y autónoma.
La técnica se realiza en dos fases: una base de anclaje y las filas de bucles.
Los puntos relacionados son aquellos que comparten una estructura similar o se utilizan de maneras similares, pero no necesariamente se desarrollan uno a partir del otro. Tienen características en común, como la manera en la que se forman, el tipo de uso o el tipo de movimiento que requieren. Un ejemplo serían el punto de cadeneta y el punto de cadeneta torcida. Ambos puntos tienen una estructura de cadena, pero no es que uno provenga del otro, simplemente son variantes de un concepto común.
Los puntos derivados, son aquellos que evolucionan directamente de un punto base. Es decir, un punto derivado es una variación o evolución de un punto original. Este punto se modifica para crear un nuevo punto con características propias. Por ejemplo, el punto atrás puede ser el punto base, y de él derivan el punto de cadeneta con punto atrás o el punto de rejilla con punto atrás. Aquí, el punto atrás es la base que se modifica para crear variaciones nuevas.