El nudo francés es una de las puntadas decorativas más conocidas del bordado a mano. Consiste en un pequeño nudo en relieve que se forma sobre la superficie de la tela, creando un punto texturizado y audaz. Esta versátil puntada de bordado se puede utilizar de forma aislada para crear acentos delicados como ojos o centros de flores, o agruparse densamente para rellenar áreas y generar una textura rica y suntuosa.
A pesar de su nombre, el origen exacto del nudo francés es incierto, pero su uso está documentado desde hace siglos. Aparece en el famoso Cope Butler-Bowdon, una obra maestra del Opus Anglicanum que data del siglo XIV.
Para el siglo XVII, su uso ya era común en el bordado Crewel Jacobino y en el Stumpwork (bordado en relieve), donde se empleaba con frecuencia para representar el follaje de los árboles o el cabello de las figuras. Su popularidad explotó en el siglo XIX, integrándose en una multitud de tradiciones:
El nudo francés se identifica como un pequeño punto anudado y elevado que reposa sobre la tela. Su característica principal es su apariencia de un punto tridimensional compacto y redondeado. Para reconocerlo, se debe observar que el hilo emerge de la tela y se vuelve a introducir en un punto extremadamente cercano, casi en el mismo orificio, dejando el nudo firmemente anclado en la superficie.
El nudo francés es extremadamente versátil y se utiliza tanto para detalles finos como para rellenos texturizados.
Los puntos relacionados son aquellos que comparten una estructura similar o se utilizan de maneras similares, pero no necesariamente se desarrollan uno a partir del otro. Tienen características en común, como la manera en la que se forman, el tipo de uso o el tipo de movimiento que requieren. Un ejemplo serían el punto de cadeneta y el punto de cadeneta torcida. Ambos puntos tienen una estructura de cadena, pero no es que uno provenga del otro, simplemente son variantes de un concepto común.
Los puntos derivados, son aquellos que evolucionan directamente de un punto base. Es decir, un punto derivado es una variación o evolución de un punto original. Este punto se modifica para crear un nuevo punto con características propias. Por ejemplo, el punto atrás puede ser el punto base, y de él derivan el punto de cadeneta con punto atrás o el punto de rejilla con punto atrás. Aquí, el punto atrás es la base que se modifica para crear variaciones nuevas.