El Punto de Bruselas Doble es una técnica de encaje de aguja que se ejecuta trabajando dos presillas consecutivas (puntadas de ojal) en cada punto de anclaje de la fila anterior. Se construye sobre un contorno de soporte (pespunte o cordonnet), y su estructura más abierta genera una malla de aspecto ligero y elegante.
Comparado con el Punto de Bruselas Simple, el Punto de Bruselas Doble deja mayores espacios entre las presillas, otorgando una textura más calada, ideal para fondos ornamentales o para resaltar el diseño de un encaje.
El bordado sólo se fija a la tela en los bordes, dejando el cuerpo suspendido, lo que favorece su flexibilidad y delicadeza.
El Punto de Bruselas Doble surge como una variación técnica en el contexto del desarrollo del needlelace europeo (siglos XVI-XVIII), particularmente en las escuelas de encaje de Flandes, Venecia y Francia.
La necesidad de crear diferentes efectos de ligereza, volumen y transparencia dentro de un mismo bordado llevó a la evolución de este punto.
El Punto de Bruselas Doble ofrecía una solución para crear áreas de encaje más aireadas o motivos secundarios que no compitieran visualmente con los elementos principales del diseño.
Referencias posteriores, como la documentación de técnicas en la época victoriana y manuales como la Enciclopedia de Thérèse de Dillmont, recogen estas variantes bajo términos como «punto de encaje salpicado» o «relleno de presilla espaciada».
Hoy sigue vigente en la creación de bordados de encaje fino, reproducciones históricas y proyectos artísticos contemporáneos.
Se construye sobre un contorno de hilo base.
Cada punto de la nueva fila incluye dos presillas trabajadas en el mismo bucle de la fila anterior.
La separación entre pares de presillas genera una malla de tejido abierta.
El bordado se ancla únicamente en los bordes, permitiendo un efecto flotante.
Produce un entramado más liviano y decorativo que el Punto de Bruselas Simple.
Los puntos relacionados son aquellos que comparten una estructura similar o se utilizan de maneras similares, pero no necesariamente se desarrollan uno a partir del otro. Tienen características en común, como la manera en la que se forman, el tipo de uso o el tipo de movimiento que requieren. Un ejemplo serían el punto de cadeneta y el punto de cadeneta torcida. Ambos puntos tienen una estructura de cadena, pero no es que uno provenga del otro, simplemente son variantes de un concepto común.
Los puntos derivados, son aquellos que evolucionan directamente de un punto base. Es decir, un punto derivado es una variación o evolución de un punto original. Este punto se modifica para crear un nuevo punto con características propias. Por ejemplo, el punto atrás puede ser el punto base, y de él derivan el punto de cadeneta con punto atrás o el punto de rejilla con punto atrás. Aquí, el punto atrás es la base que se modifica para crear variaciones nuevas.