El punto pluma es una puntada de línea decorativa que crea un delicado efecto de zigzag o ramificación. Estructuralmente, se compone de una serie de puntos mosca (o bucles en forma de V) enlazados y trabajados de forma alterna a izquierda y derecha de una línea central imaginaria. Su apariencia ligera y abierta es ideal para bordes, enredaderas o para simular las delicadas barbas de una pluma.
El punto pluma tiene una rica historia, siendo una puntada tanto decorativa como funcional.
El punto pluma se identifica por su característica línea ondulante y ramificada. Se reconoce la serie de bucles o puntadas en «V» que se alternan a cada lado, conectándose entre sí para formar una columna continua. A diferencia de otras puntadas de línea, el punto pluma tiene una calidad abierta y etérea, como una delicada enredadera o el borde de una pluma.
Su versatilidad y belleza lo hacen ideal para una multitud de aplicaciones.
Los puntos relacionados son aquellos que comparten una estructura similar o se utilizan de maneras similares, pero no necesariamente se desarrollan uno a partir del otro. Tienen características en común, como la manera en la que se forman, el tipo de uso o el tipo de movimiento que requieren. Un ejemplo serían el punto de cadeneta y el punto de cadeneta torcida. Ambos puntos tienen una estructura de cadena, pero no es que uno provenga del otro, simplemente son variantes de un concepto común.
Los puntos derivados, son aquellos que evolucionan directamente de un punto base. Es decir, un punto derivado es una variación o evolución de un punto original. Este punto se modifica para crear un nuevo punto con características propias. Por ejemplo, el punto atrás puede ser el punto base, y de él derivan el punto de cadeneta con punto atrás o el punto de rejilla con punto atrás. Aquí, el punto atrás es la base que se modifica para crear variaciones nuevas.