La Rueda de Ojal es una puntada de bordado circular y plana que se trabaja directamente sobre la tela para formar un disco sólido y texturizado. Se construye mediante una serie de puntos de ojal (o festón) que se trabajan de manera radial, partiendo todos de un mismo punto central y extendiéndose hacia un borde exterior circular. Es una de las puntadas de relleno circular más fundamentales y versátiles del bordado a mano.
Siendo una evolución natural del funcional punto de ojal, la Rueda de Ojal es una técnica clásica y atemporal, presente en innumerables tradiciones de bordado a nivel mundial. Su uso está documentado extensamente en el bordado de tripulación (Crewelwork) inglés desde el siglo XVII y es un pilar en los diseños del bordado Jacobeo. Obras de referencia históricas como el «Dictionary of Needlework» (1882) ya la describen como un método para crear una «rueda sólida». Su simplicidad y eficacia para crear motivos redondos la han mantenido como un recurso indispensable tanto en el bordado tradicional como en el contemporáneo.
Visualmente, la Rueda de Ojal se reconoce como un círculo perfectamente relleno y plano. Su superficie no es lisa, sino que presenta una textura acanalada creada por las crestas de los puntos de ojal, que se disponen como los rayos de un sol desde el centro hacia afuera. Un rasgo identificativo clave es su centro cerrado y denso, sin dejar un agujero visible, lo que le confiere una apariencia sólida.
Su versatilidad la convierte en una de las puntadas decorativas más populares y funcionales:
Los puntos relacionados son aquellos que comparten una estructura similar o se utilizan de maneras similares, pero no necesariamente se desarrollan uno a partir del otro. Tienen características en común, como la manera en la que se forman, el tipo de uso o el tipo de movimiento que requieren. Un ejemplo serían el punto de cadeneta y el punto de cadeneta torcida. Ambos puntos tienen una estructura de cadena, pero no es que uno provenga del otro, simplemente son variantes de un concepto común.
Los puntos derivados, son aquellos que evolucionan directamente de un punto base. Es decir, un punto derivado es una variación o evolución de un punto original. Este punto se modifica para crear un nuevo punto con características propias. Por ejemplo, el punto atrás puede ser el punto base, y de él derivan el punto de cadeneta con punto atrás o el punto de rejilla con punto atrás. Aquí, el punto atrás es la base que se modifica para crear variaciones nuevas.